Hay aniversarios que invitan a mirar atrás. El de la Fundación Roberto Rivas, sin embargo, fue también una oportunidad para mirar hacia adelante.
Con motivo de nuestro 15.º aniversario, celebramos la jornada «15 años tejiendo redes» e inauguramos El Palomar, un nuevo espacio en Silleda concebido para favorecer el encuentro, el intercambio de ideas y la colaboración entre personas, entidades e iniciativas comprometidas con el desarrollo del medio rural.

Pero esta no fue una celebración al uso. Más que conmemorar una fecha o inaugurar un edificio, la jornada quiso poner en valor algo mucho más importante: las personas, las relaciones, las alianzas y los proyectos que, durante estos quince años, han hecho posible el camino recorrido por la Fundación Roberto Rivas.
Fue, sobre todo, una invitación a reflexionar sobre el camino recorrido y, especialmente, sobre los retos que aún quedan por delante.
Un espacio que nace para conectar
El Palomar es el resultado de una forma de entender el territorio. Un lugar abierto para impulsar proyectos, generar conocimiento compartido y favorecer nuevas alianzas.
Porque, si algo hemos aprendido durante estos quince años, es que las mejores iniciativas nacen cuando diferentes personas y organizaciones deciden trabajar juntas.
Durante la jornada, Pablo Rivas, presidente de la Fundación Roberto Rivas, realizó un recorrido por estos quince años de trayectoria, poniendo en valor el trabajo desarrollado junto a cientos de personas, entidades y proyectos que han contribuido a hacer realidad la misión de la Fundación.

A continuación, Olga Rivas, directora de la entidad, presentó oficialmente El Palomar, un espacio concebido no como un punto de llegada, sino como un nuevo punto de partida desde el que seguir impulsando proyectos, colaboraciones y nuevas formas de construir territorio.
La colaboración como punto de partida
La alcaldesa de Silleda, Paula Fernández Pena, fue la encargada de abrir la jornada destacando el valor de la colaboración entre el Ayuntamiento de Silleda y la Fundación Roberto Rivas como una alianza fundamental para seguir generando oportunidades en el territorio.
Durante su intervención recordó también el profundo vínculo que Roberto Rivas mantuvo siempre con Silleda y el compromiso que marcó su relación con el municipio, poniendo en valor un legado que hoy continúa vivo a través de la actividad de la Fundación.
Una idea resumió especialmente bien el espíritu del encuentro:
«El rural crece cuando hay personas dispuestas a confiar unas en otras.»
Una conversación con múltiples miradas
La jornada, conducida por Leila e Iria, de O Faiado Podcast, dio paso al bloque central del encuentro: una mesa redonda que reunió a representantes de ámbitos muy diversos para reflexionar sobre cómo la colaboración entre personas, instituciones y organizaciones contribuye a mantener vivo el medio rural.
Manuel Iglesias Pérez, vicepresidente primero de la Asociación Feiral Semana Verde de Galicia; Andrea Dunia, secretaria de Festibandeira e integrante de la organización de Murallón de Son Festival; Inés Santé, de LaboraTe USC, en representación de la Alianza Territorio Rural Resiliente; y Xosé Ramil, director de Comunidad y Gestión del Conocimiento de la Asociación Española de Fundaciones, compartieron una conversación en torno a algunos de los grandes retos y oportunidades del medio rural.

Desde perspectivas muy diferentes, reflexionaron sobre el papel del emprendimiento, la innovación social, la cultura, la universidad y las fundaciones como motores de desarrollo, poniendo de manifiesto que el futuro del territorio pasa por construir proyectos colectivos basados en la colaboración, la confianza y la suma de capacidades.
De la conversación a la acción
La jornada continuó con una dinámica participativa dirigida por Vanessa Loureiro, coordinadora de proyectos de la Fundación Roberto Rivas.

A través de DO Territorio, invitó a las personas asistentes a responder a tres preguntas sencillas, pero fundamentales para el futuro de El Palomar: ¿Qué puedo aportar? ¿Qué necesito? ¿Qué probarías aquí?
Una forma de convertir el encuentro en un ejercicio de escucha y construcción colectiva desde el primer día, reforzando la idea de que los espacios solo cobran sentido cuando son las personas quienes los llenan de contenido.
Un nuevo capítulo para la Fundación
La recta final de la jornada estuvo marcada por la intervención de Anxo Quintana, quien, tomando como punto de partida el simbolismo de los palomares como espacios de encuentro, invitó a reflexionar sobre la importancia de la comunidad, el patrimonio compartido y la colaboración para construir el futuro del territorio.
El acto concluyó con las palabras de María Eugenia, miembro del Patronato de la Fundación Roberto Rivas, quien agradeció la presencia de todas las personas asistentes y el apoyo recibido a lo largo de estos quince años de trayectoria.
Porque, en realidad, «15 años tejiendo redes» no fue solo una celebración.
Fue la constatación de que el verdadero patrimonio de la Fundación Roberto Rivas son las personas, las alianzas y los proyectos que han ido creciendo gracias al trabajo compartido.
El Palomar nace precisamente con esa vocación: ser un espacio donde esas conexiones sigan fortaleciéndose y donde continúen surgiendo iniciativas capaces de generar nuevas oportunidades para el territorio.
Celebrar quince años no significa detenerse a mirar lo conseguido.Significa seguir tejiendo redes para construir el futuro del medio rural.


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